La Iglesia Episcopal está presente en Colombia desde hace más de 58 años. Somos miembros de la Rama Episcopal del Movimiento de Jesús.

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La Iglesia episcopal en Colombia se inició como una capellanía al servicio de los extranjeros de habla inglesa residentes en el país. Por ello, la jurisdicción pastoral pasó sucesivamente de las Islas Malvinas, a Jamaica, a Honduras Británica y finalmente a Panamá.

Fue el misionero White Hocking Stirling, de las Islas Malvinas, quien habiendo sido consagrado en 1869 en Londres, asumió la responsabilidad de supervisar pastoralmente a Colombia. Las Islas Malvinas era el único territorio en el continente americano donde podía instalarse legalmente un obispo inglés. Desde una residencia tan remota, difícilmente podía el obispo visitar las misiones o capellanías de Colombia, pero se servía de sacerdotes residentes en Panamá.

El reverendo James Crack Morris, consagrado obispo el 5 de febrero de 1920, estuvo a cargo del distrito misionero de Panamá y de la Zona del Canal de Panamá. Hizo su primera visita a Colombia en marzo de 1921. La crisis financiera y laboral de los años 1927-1929 diezmaron la presencia misionera, porque la gente se vio obligada a emigrar a otros lugares en búsqueda de trabajo. El obispo Morris murió en 1930 y la diócesis de Panamá estuvo vacante hasta que fue elegido y consagrado el obispo Harry Beal el 13 de enero de 1937. Dos años después de su consagración, Beal hizo su primera visita pastoral a Colombia, en 1939.

En 1944 el obispo Beal envió a Colombia al reverendo George F. Packard para una visita de dos semanas. El informe que dio motivó de tal manera al consejo nacional de la iglesia que aprobó la reapertura del trabajo en Colombia en febrero de 1945. Todo estaba preparado para el agresivo plan misionero que se iniciaría ese mismo año.

En 1946, el arzobispo de Canterbury, Geoffrey Fisher, pasó el cuidado pastoral de las iglesias de Colombia y Ecuador al obispo Henry Sherrill, presidente de la Iglesia episcopal en los Estados Unidos, quien puso a los dos países bajo el cuidado pastoral del obispo Reginal Heber Gooden (1946-1963). El trabajo en Colombia habría de crecer mediante la estrategia de Gooden.

El templo más importante de la diócesis es el de San Alban inaugurado en la pascua de resurrección de 1958.

A principio de los años sesenta se hizo evidente para el obispo Gooden que el ministerio debía extenderse hacia los nacionales si se quería un mayor crecimiento de la iglesia. El 13 de abril de l961 el obispo celebró la primera misa en español en Barranquilla. Diez días después, ofició un bautismo en español en Cali. Es de señalar que los misioneros de habla inglesa que entraban a Colombia lo podían hacer con la condición de ministrar pastoralmente sólo a los extranjeros.

En 1963 es erigida la Diócesis episcopal de Colombia. Colombia quedaba desligada del distrito misionero de Panamá y de la Zona del Canal. En aquellos momentos la membresía de la diócesis era, en un porcentaje muy alto, extranjera, hablaba en un 99 por ciento en inglés. La primera convención diocesana de la Diócesis de Colombia fue presidida por el obispo David Reed en Barranquilla entre el 18 y el 20 de mayo de 1964. En esta convención, el obispo Reed trazó los objetivos de su ministerio: crear una iglesia fuertemente pastoral, hacer una iglesia colombiana en idioma español, ser una iglesia ecuménica, participar en la misión mundial de Dios, confiar en el laicado para el ejercicio de un ministerio de vanguardia en el trabajo social. El primer sacerdote colombiano, Oscar Pineda Suárez, es ordenado en Guayaquil, Ecuador, por el obispo Reed, en 1964. El primer diácono colombiano fue Samuel Pinzón Gil.

El proceso de indigenización de la iglesia se logró paulatinamente. La diócesis contaba en 1965 con cinco sacerdotes norteamericanos, un británico y dos colombianos. En l969 los sacerdotes colombianos eran seis, los norteamericanos cuatro y un español.

EL ARZOBISPO, EL OBISPO PRESIDENTE Y NUESTRO OBISPO DIOCESANO

JUSTIN WELBY

Arzobispo de Canterbury

Es el primado de la Iglesia de Inglaterra y líder espiritual de la Comunión Anglicana.

Nació en Londres, Reino Unido, 6 de enero de 1956 es un obispo y teólogo de la Iglesia de Inglaterra. Obispo de Durham y actual arzobispo de Canterbury. Tomó posesión de su sede el 21 de marzo de 2013, siendo la persona número 105 en ocupar dicho arzobispado.

MICHAEL BRUCE CURRY

Obispo Presidente de la Iglesia Episcopal en los Estados Unidos

Él es el Pastor Principal y se desempeña como Presidente y Director Ejecutivo, y como Presidente del Consejo Ejecutivo de la Iglesia Episcopal.

Nació en Chicago, Illinois, Estados Unidos, 13 de marzo de 1953. Fue elegido en 2015, es el primer afroamericano para servir en esa capacidad. Anteriormente fue obispo de la Diócesis de Carolina del Norte.

FRANCISCO DUQUE GÓMEZ

Obispo Iglesia Episcopal En Colombia Comunión Anglicana

Es el único Obispo oficial de la Iglesia Episcopal Anglicana Colombia con voz y voto en Lambeth Canterbury.

Nacido el 17 de septiembre de 1950 en Salamina (Caldas), Colombia. Adelantó estudios de derecho y ciencias sociales en Bogotá, catedrático en diferentes centros universitarios. El 2 de febrero de 2001 fue elegido por unanimidad como obispo coadjutor y consagrado el 14 de julio del mismo año. Fue el primer hispano y extranjero nominado por la cámara de obispos de la Iglesia Episcopal en los Estados Unidos, reunida en marzo de 2006, para ser obispo primado de la Iglesia en los Estados Unidos.

Obrando Siempre En El Amor De Jesús

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PARROQUIAS

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MISIONES

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MIEMBROS

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CIUDADES

LAS MARCAS DE LA MISIÓN

Las cinco marcas de la misión son una declaración importante sobre la misión. Expresan el compromiso común de la Comunión Anglicana y la comprensión de la misión holística e integral de Dios. La misión de la Iglesia es la misión de Cristo.

 

La primera Marca de Misión, identificada con el evangelismo personal en el Concilio Consultivo Anglicano en 1984 (ACC-6) es un resumen de lo que trata toda misión, porque se basa en el propio resumen de Jesús de su misión. Esta debería ser la declaración clave sobre todo lo que hacemos en misión.

Proclamar las Buenas Nuevas del Reino

Enseñar, bautizar y nutrir a los nuevos creyentes

Responder a la necesidad humana mediante un servicio de amor

Tratar de transformar las estructuras injustas de la sociedad, enfrentar la violencia de toda índole, y buscar la paz y la reconciliación

Luchar por salvaguardar la integridad de la creación y sostener y renovar la vida en la tierra